¿A quién beneficiamos con nuestra pedagogía?

Dicen que dicen que Piaget decí­a que cuando le enseñamos algo a un chico estamos haciendo que pierda la oportunidad de aprenderlo por su cuenta.

Sin embargo los docentes que hemos estado adentro del aula sabemos que la sola espera y la estimulación para el aprendizaje constructivo no llevan a buen puerto a alumnos que al salir de la escuela no tienen estí­mulo alguno.

Y cuando trabajamos con alumnos adultos sabemos que el tiempo es oro y que ellos no asisten a un curso para descubrir por sí­ solos sino para obtener contenidos concretos y respuestas a sus preguntas.

Un docente adhiere a una psicologí­a constructivista cuando cree que el aprendizaje no consiste en la incorporación de contenido externo sino en la reconstrucción de la realidad en el esquema mental del sujeto.

Sin embargo la experiencia nos indica que la pedagogí­a invisible, aquella en la que no manifestamos nuestras intenciones a los alumnos, perjudica a los alumnos menos capaces o con alguna dificultad.

Ser más concretos manifestando lo que esperamos de ellos es útil para que el alumno navegue con un mapa, sabiendo a dónde queremos que vaya la nave. Con esto evitamos que su esfuerzo por aprender deba incluir aprender qué busca el profesor con tantas preguntas.

En el caso de los docentes de informática, nada mejor que el uso de WebQuests para guiar el trabajo de investigación en la web: explicitamos los contenidos, los recursos, damos una guí­a para el trabajo y brindamos la posibilidad de saber qué se considerará un trabajo de calidad mediante la lectura de una rúbrica para la evaluación.

Decisiones curriculares

Nos encontramos frente a la hoja en blanco.

Nos pidieron que diseñemos un curso, una carrera, una unidad. Y decidimos comenzar a escribir esto o aquello. Escribimos, reescribimos, borramos. Lo llevamos al aula y empiezan las preguntas y las crí­ticas.

Aristóteles distinguí­a entre decisiones técnicas y prácticas. Una decisión técnica consiste en la aplicación de unas cuantas recetas de algunos expertos en la materia. Cuando tomamos decisiones sobre los contenidos y la forma de darlos estamos tomando decisiones prácticas, donde debemos poner nuestro criterio moral, social, nuestra cultura y lo que creemos que debe ser en materia de educación.

La publicitada neutralidad en educación no existió nunca: quien intentó lavar los contenidos buscando una cierta neutralidad tomó una decisión moral de no involucrarse en algo.

Bourdieu y Passeron lo explican claramente cuando hablan de la doble arbitrariedad de la acción pedagógica: violencia simbólica por ser imposición de una arbitrariedad cultural y a la vez violencia simbólica por la selección -y su correspondiente exclusión- que se opera.
Es muy bueno hacer nuestro trabajo en forma honesta e intentar brindar lo mejor, lo más actualizado, ser abarcativo y no tendencioso. Pero tenemos nuestro lí­mite porque el tiempo es escaso y eso implica que debemos hacer un recorte. Haremos el recorte lo mejor posible, pero no podemos sentir nunca que nuestro trabajo fue terminado. Por suerte, cada año podemos rever nuestro trabajo y rectificar aquello que no terminó funcionando como querí­amos.

Año nuevo weblog nuevo

Empezó 2007. No lo puedo creer. Qué vieja me verí­a esa nena de los ’80 que hací­a cálculos sobre la edad que tendrí­a en el año 2000….

Pero bueno, una vez asumido el paso del tiempo también debo asumir algo que escribí­ hace poco: no me gusta entregar toda mi información a un solo empresario, y por eso me terminé decidiendo por mudarme de Blogger, que al igual que mi correo y mi calendario, mis mapas y mis fotos, están en manos de Google.

Aquí­ comienzo un camino de exploración (ahora tengo nuevo sistema con categorí­as y un weblog creado en WordPress, que nunca utilicé) y también probablemente una serie de posteos de “refritos” para dejar aquí­ lo mejor que escribí­ allí­.

Y para qué seguir con tantas introducciones. Se abre el telón y entran en escena los actores. Suave música de fondo.